Tijereta/Pancora
(Petrolisthes laevigatus)
Petrolisthes laevigatus, conocido comúnmente como “tijereta” o “pancora”, es un crustáceo decápodo del grupo de los cangrejos porcelana que habita en las zonas intermareales rocosas del Pacífico suroriental, con distribución confirmada desde el sur de Perú hasta el sur de Chile (aproximadamente entre los 30° y 48°S). Es una especie común en ecosistemas litorales templados, donde se refugia entre rocas y algas expuestas al oleaje.
Características
Este pequeño crustáceo se distingue por su caparazón aplanado y cuerpo liviano, con largas patas adaptadas para moverse con agilidad entre intersticios del sustrato. P. laevigatus combina dos estrategias alimenticias: filtración y recolección de partículas. Utiliza sus apéndices bucales y quelas para capturar materia orgánica en suspensión o adherida a las superficies rocosas. Esta dieta incluye microalgas, detritos y pequeños organismos planctónicos. Presenta comportamiento gregario, pudiendo encontrarse en agrupaciones densas bajo rocas o entre algas, especialmente en zonas con fuerte hidrodinamismo. Es una especie resistente al estrés físico del oleaje y a las variaciones ambientales propias del intermareal, lo que le permite prosperar en condiciones variables de salinidad, temperatura y oxigenación. Su reproducción es sexual, con fecundación interna. Las hembras incuban los huevos bajo el abdomen hasta la eclosión, liberando larvas planctónicas que pasan por varias fases antes de asentarse en el sustrato como juveniles bentónicos.
Importancia y conservación
Aunque no es recolectada con fines alimentarios, P. laevigatus cumple un rol ecológico esencial como parte de las redes tróficas costeras. Es una fuente de alimento para peces, aves marinas y otros invertebrados, y además contribuye al reciclaje de materia orgánica en ambientes intermareales. Su presencia y abundancia pueden verse afectadas por alteraciones del hábitat, como contaminación, pérdida de sustrato rocoso o cambios en la cobertura algal, lo que lo convierte en un buen indicador ecológico para evaluar la salud de los ecosistemas costeros. Estudios sobre su distribución, abundancia y tolerancia ambiental pueden aportar información clave para el monitoreo y conservación de la biodiversidad marina litoral.
Estado de conservación: Desconocido (NE – Not Evaluated) por la UICN. No presenta valor comercial y no se explota con fines pesqueros.